8 Señales que te ayudarán a distinguir entre una buena persona y una que finge serlo. Muchos se equivocan

Source: genial.guru

A menudo sucede que no es tan fácil distinguir a una persona honesta y sincera de la que finge serlo. Sin embargo, hay señales que te ayudarán a averiguar con seguridad con quién estás tratando, solo es necesario observar de cerca cómo una persona se comunica con su abuela y si, con más frecuencia de lo habitual, hace promesas.

En Genial.guru identificamos 8 señales mediante las cuales podrás determinar si tu interlocutor es honesto o es falso y con malas intenciones. Y también recopilamos ejemplos, gracias a los cuales, te será fácil no olvidarlas.

8. El falso respeta solo a aquellos que tienen poder y popularidad. Un buen hombre respeta a todos

Cuando una persona no persigue beneficios solo para sí mismo, no le importan los altos galones ni las insignias, sino que respeta la personalidad y cualidades espirituales de todas las personas por igual. Un ejemplo de ello es Harry Potter, el personaje de los libros de J.K. Rowling, a él nunca le importó el estatus social de Ron o la popularidad de Hermione, mientras que Malfoy valoraba a todos en función de estos cánones y solo atendía a aquellos que ostentaban poder.

7. El falso siempre quiere que las personas de su alrededor hagan lo que es beneficioso para él. Una buena persona no intenta educar a otros para complacerse a sí mismo

¿Te puedes imaginar a una buena persona intentando manipular a alguien? El intento de hacer que todos hagan lo que uno quiere es la pura manipulación típica de una persona falsa con malas intenciones. Por ejemplo, Lucy, protagonista de los libros de Las crónicas de Narnia, nunca intentaba cambiar a los demás. Mientras que su primo Eustace siempre intentaba amenazar, presionar y con la ayuda de otras maquinaciones hacer que todo saliese según sus deseos.

6. El falso no puede vivir sin que le presten atención. A una buena persona no le gusta atraerla

Cuando una persona es autosuficiente, no necesita demostrar nada a la sociedad, atrayendo su atención. ¿Quién no recuerda a Shrek en la famosa película animada? Recuerda que él nunca quiso ser popular y siempre actuó concienzudamente. El Príncipe Encantador, por el contrario, sufría por la falta de atención y estaba dispuesto a sacrificar muchos principios morales por tenerla.

5. El falso siempre se alaba a sí mismo y se sobreestima. Una buena persona no presume de nada

Cualquier jactancia es el destino de una persona falsa y una señal por la que resulta fácil reconocerla. Una buena persona no lanza palabras al viento y no presume de sus logros porque también esto es un intento de atraer la atención de la multitud. Recuerda a la Bestia del famoso cuento de hadas: el encarcelamiento en el castillo y el encuentro con Bella lo cambiaron para bien: era muy educado y culto, pero nunca se jactaba de ello. Pero, por ejemplo, Gastón, siempre exageraba sus virtudes y presumía a veces de cosas que ni siquiera le sucedían, lo que significa que mentía.

4. El falso chismorrea mucho. Un buen hombre expresa abiertamente su opinión

En la base de la capacidad de expresar abiertamente un punto de vista se encuentra la fuerza de voluntad y elevados principios morales. Después de todo, muy a menudo, la opinión de una persona puede no coincidir con la de la mayoría y uno debe encontrar la fuerza suficiente para expresarla. La “inundable” Margaret Brown, personaje de la película y pasajera real del Titanic, se muestra como una mujer fuerte que no se humilla a sí misma bajando al cotilleo y no se guía por la opinión de la alta sociedad. La madre de Rose, por el contrario, considera natural chismorrear a espaldas de otras personas y entrelazar intrigas.

3. El falso hace muchas promesas, pero rara vez las cumple. Una buena persona siempre trata de cumplir lo prometido

Al comienzo del libro de Jane Austen, Orgullo y prejuicio, no está claro quién de los dos personajes principales es una buena persona y quién finge serla. En el transcurso de la historia, nos enteramos de que el Sr. Wickham no considera necesario cumplir sus promesas. Por ejemplo, al prometerle al padre del Sr. Darcy convertirse en sacerdote, cambia con facilidad de planes. El propio señor Darcy, a pesar de su arrogancia exterior, siempre fue un hombre de palabra. Con una promesa incumplida podemos herir gravemente a nuestros seres queridos, algo que nunca querrá hacer una persona realmente buena.

2. El falso critica a los demás para crecer a su costa. Una buena persona elogia e inspira a los que lo rodean

Intentar crecer a costa de otra persona es también una señal inequívoca de alguien que finge ser bueno. Recuerda que Aragorn, el personaje de la obra de J.R.R. Tolkien, El Señor de los Anillos, siempre trató de apoyar a aquellos que estaban a su alrededor (¡y no sólo a las personas!). Mientras que el Regente de Gondor hablaba sin respeto a sus siervos y trataba a su hijo tan mal que resulta difícil imaginar tales relaciones entre personas de una misma familia.

1. El falso parece lindo solo cuando necesita algo de ti. Una buena persona es receptiva y agradable sin esperar nada a cambio

Una de las señales ocultas por la cual se puede distinguir a una buena persona de una que finge serlo. Si fueras Robert Baratheon, personaje del libro y la serie Juego de tronos, podrías no percibir el carácter aterrador y la maldad de tu esposa Cersei. Ella sería sorprendentemente dulce contigo, aunque en realidad ansía tu asesinato. Cersei siempre es amable con aquellos de los que necesita algo. Jon Snow, por el contrario, trata a todos por igual y, al parecer y de momento, es el personaje más noble de toda la serie.

¿Alguna vez te ha resultado difícil distinguir a una buena persona de una falsa? ¿O detectas inmediatamente cómo es la persona que está delante de ti?

Foto de portada Titanic/20th Century FoxTitanic/20th Century Fox

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