10 Secretos de las salas de cine que conocen sus empleados, pero no el público

Source: genial.guru

Ver una película espectacular en una pantalla grande es mucho más lindo que hacerlo en casa, y esa es una de las razones por las que a todos nos gustan los cines. ¿Pero qué dirías si descubres que cuando vayas a ver un estreno serás monitoreado durante toda la sesión? Esos lugares esconden muchas cosas, pero algunas veces sus empleados revelan algunos de esos secretos.

Genial.guru recopiló algunas cosas interesantes que seguramente no conocías sobre los cines. A menos que trabajes en uno de ellos, por supuesto.

1. La mayor parte de los ingresos por sesión no proviene de la venta de boletos

Puede parecer extraño, pero los cines ganan más dinero con las palomitas de maíz y los refrescos que con los boletos. Los primeros dos meses de la proyección de una película, deben entregarla mayor parte de la ganancia a los estudios cinematográficos, y recién después de eso el dinero recibido por las entradas va exclusivamente a la caja del cine. Por eso, algunas películas se proyectan hasta seis meses después de su estreno.

2. La piratería es muy común

Sí, la piratería es algo malo, pero algunas personas siguen yendo a los estrenos de las películas solo para grabarlas. Los empleados de los cines luchan con eso y expulsan a los infractores.

En los Estados Unidos, por ejemplo, eso es alentado por la academia de cine. Los empleados de las salas que impiden un intento de grabar una película, incluso reciben un premio de 500 USD. Una excelente manera de aumentar el salario.

3. Espectadores jóvenes entran a ver películas calificadas como aptas para “18+”

Muchos cines intentan luchar contra eso, pero inclusive así, esos casos ocurren regularmente.

El truco principal que ayuda a eludir la prohibición es comprar el boleto en el horario del comienzo de dos películas, siendo una sin límite de edad del espectador. Los empleados de los cines no siempre verifican a qué sesión irás después de pasar el control.

4. La audiencia llora, grita y sale corriendo del cine

¿Cuál fue tu reacción emocional más fuerte y extraña al ver una película? ¿Tal vez lloraste porque te conmovió un momento sensible, o apartaste la vista de la pantalla cuando pasaba algo especialmente terrible o repulsivo?

En los cines también sucede que muchas personas no pueden contener sus emociones, y eso es normal. Por ejemplo, la película sobre caníbales “Crudo” fue demasiado para dos espectadores del Festival de Cine de Toronto, en 2016. Esa gente se desmayó, y uno de ellos se dio un fuerte golpe contra la pared cuando se desvaneció en el suelo.

5. No se permite el ingreso con alimentos, pero algunos espectadores son muy ingeniosos

Pueda que no te gusten las palomitas de maíz y todo lo que se le ofrece al público en una sala de cine, pero el ingreso de tus propios alimentos está estrictamente prohibido.

Y, sin embargo, muchas personas intentan romper esta regla. En la experiencia de cada empleado del cine hay más de un caso así. A veces, esos intentos son registrados por el lente de una cámara, como, por ejemplo, este. Una pareja puso productos en un asiento de automóvil para recién nacidos y entró a la sala así. Y la chica de la foto de arriba simplemente puso pasta en unas bolsas y la llevó en su cartera.

6. Muchos evitan el 3D, y hacen bien

La popularidad de las películas en 3D está disminuyendo de manera constante, y no es solo porque las entradas salen más caras y las gafas, a veces, están rayadas.

Hay una razón más por la que los espectadores prefieren el 2D. Cuando te pones los anteojos, tus ojos envían señales al cerebro de que te estás moviendo, porque parece que estás dentro de la película, y eso hace que el analizador visual se confunda. Tu oído interno (responsable del equilibrio), por el contrario, envía una señal de que estás quieto, porque en realidad estás sentado. Eso es lo que causa la incomodidad física que muchos sentimos al ver una película de ese tipo.

7. Si hay un problema con la imagen en la pantalla, el trabajador de la cabina de proyección no podrá ayudar

Aunque el proyector del cine necesita reprogramarse durante el día, no hay un empleado junto al aparato durante la proyección de la película. Los dispositivos digitales funcionan perfectamente bien solos, y hoy en día, las proyecciones de películas están mucho más automatizadas que en el siglo pasado.

Así que ten en cuenta que si durante la sesión hay algún problema (la imagen es borrosa, se ha corrido un poco, etc.), hay que levantarse y dirigirse a los empleados que están afuera de la sala. Es inútil pedirle a la persona que está junto al proyector que haga algo, por la simple razón de que no hay nadie allí.

8. Hay más basura en las salas en las noches de los fines de semana

El breve descanso entre dos sesiones no permite que los empleados de los cines realicen una limpieza exhaustiva, por lo que el suelo debajo de los pies puede ser pegajoso, y en el asiento se puede encontrar goma de mascar, puesta allí por el espectador anterior.

Si te gusta mucho la limpieza, ve a las sesiones de la mañana y evita las de la noche de los viernes y los sábados, que es cuando más personas deciden ver los estrenos en una pantalla grande.

9. Las peleas en los cines ocurren con bastante frecuencia

Un conflicto puede estallar en cualquier lugar, y los cines no son una excepción. Parecería que no hay nada qué discutir allí, no lucharías cuerpo a cuerpo para defender tu opinión sobre una película, y, sin embargo, los motivos aparecen. Uno ocupó el lugar de estacionamiento de otro, alguien habla por teléfono cuando la sesión ya ha comenzado, y otro simplemente hace demasiado ruido al masticar. Por cierto, en la red hay muchos videos con ese tipo de peleas.

10. Te observan, y si estás sentado en los “asientos de los besos”, lo hacen con mayor cuidado

En el cine hay cámaras que vigilan al auditorio. Esto se hace no solo por razones de seguridad, sino también para evitar peleas o intentos de grabar películas ilegalmente. Y gracias a ellas, los empleados de los cines logran encontrar y sacar de la sala a las parejas que van demasiado lejos en los “asientos de los besos”. Así que, si la próxima vez decides ver una cinta en la última fila del cine, prepárate para recibir más atención.

¿Qué te sorprendió más de esta lista? ¿O tal vez tú mismo trabajes en una sala de cine y puedas contar algo interesante? Comparte tus opiniones con nosotros en los comentarios.

Foto de portada depositphotos.com

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